Vermú Ligurú Blanco
Rango de precios: desde 33,00 € hasta 66,00 € *
El vermú blanco LiGURÚ de Jerez, aunque es menos común que el vermú rojo, es igualmente interesante. Destaca por ser un tipo de vino elegante y equilibrado. Tiene un tono claro entre el amarillo pajizo y el dorado suave, sabor con notas florales, cítricas y herbales, y aromas florales y frutales.
Acerca de Vermú Ligurú Blanco
El vermú blanco LiGURÚ se elabora a base de vinos de Jerez frecuentemente Fino o Manzanilla) al que se le añaden hierbas y especias naturales. Como el vermú rojo, se envejece con el sistema de «soleras y criaderas» lo que le aporta profundidad y un perfil único en comparación con otros vermús.
Nota de cata
- VISTA: claro, variando entre el amarillo pajizo y el dorado suave.
- NARIZ: aromas florales y frutales, como el de azahar, jazmín, piel de cítricos (limón, naranja) y hierbas frescas como el romero y la menta.
- BOCA: más fresco y ligeramente más dulce que el rojo, pero con un amargor sutil. Su sabor se caracteriza por notas florales, cítricas y herbales.
Graduación: 15 % vol.
Maridaje:
Suele servirse como aperitivo y se disfruta idealmente frío, servido con hielo y una rodaja de naranja o limón para potenciar su frescura y aromas.
Marida bien con:
Pescados y mariscos: Almejas, mejillones al vapor, gambas a la plancha o boquerones en vinagre. El toque salino de estos alimentos armoniza muy bien con las notas cítricas del vermú blanco.
Quesos suaves y frescos: quesos de cabra, queso fresco o quesos de pasta blanda como el brie o el camembert son excelentes acompañantes.
Tapas de verduras: alcachofas, espárragos blancos, pimientos de piquillo asados o berenjenas aliñadas combinan bien con la frescura del vermú blanco, ya que los sabores vegetales resaltan sus notas cítricas y florales.
Ensaladas frescas: Ensaladas con cítricos, frutos secos, queso de cabra y un toque de aceite de oliva virgen extra combinan estupendamente con el vermú blanco, aportando frescura y un contraste de texturas.
Conservas y encurtidos ligeros: Conservas de pescado como berberechos o sardinas y encurtidos suaves como alcaparras, pepinillos o cebollitas en vinagre.
Frutos secos: Almendras tostadas, nueces y avellanas complementan el perfil frutal y herbal, proporcionando un contraste entre lo dulce del vermú y el toque salado y crujiente de los frutos secos.
Postres cítricos y ligeros como tarta de limón o sorbete de frutas.


